Colgado al teléfono
la soga al cuello
respiro mas hondo y me dejo caer
tú me gritas exclamaciones
de tus manos suaves tus cariños son golpes
hieren, queman
matan
envenenan.
no te culpes
poco importa
no soy mártir ni tu pesadilla
somos carne y somos seda
somos óleo, somos tiza.
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