Mientras hablabamos ella oprimía un botón del control remoto, al parecer la programación del sábado por la noche no satisfacía su hambre de entretención y menos lo hacían mis tontas charlas existenciales.
—No debiera importarte —me dijo secamente—.
ella podría revolcarse con el mundo entero si lo quisiera y eso escaparía a ti. Deja de buscarla por ahí, hombre. Deja de leer su vida.
—Es cierto, pero no puedo evitar sentirme tan extraño, es esta sensación de...
vale, tienes razón. Que estupidez.
Creo que ya basta de vivir de momentos pasados.
basta basta de buscar plantillas
ReplyDeletepor lo menos yo, que gracias ti (gracias gracias) yo ya soy feliz con el pollito
:*